Qué es el deseo sexual hipoactivo

deseo sexual hipoactivoDeseo sexual hipoactivo

Podemos definir el deseo sexual como la apetencia e interés sexual. Por tanto, la falta de deseo sexual sería la disminución o ausencia de ello. Esta falta o disminución, a nivel clínico se conoce como deseo sexual hipoactivo.

Según el Instituto Sexológico Murciano, “la falta de deseo sexual suele acompañarse de otro problema físico o psíquico, siendo lo más común padecer una disfunción sexual”. El manual de diagnóstico (DSM), en su apartado de disfunciones sexuales, define el deseo sexual hipoactivo como una disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente.

Pero…¿por qué tengo el deseo sexual hipoactivo?

A continuación vamos a enumerar las causas más frecuentes de la falta de deseo sexual:

Información sexual inadecuada

En este punto entra en juego el haber recibido una educación represiva hacia la sexualidad, la falta de información y los mitos y falsas creencias.

Problemas orgánicos

A veces, los problemas sexuales están relacionados con causas orgánicas, como por ejemplo: enfermedades neurológicas, metabólicas o crónicas, trastornos hormonales, efectos secundarios de fármacos, etc.

Causas psicológicas

Este punto hace referencia a problemas como sufrir trastornos de ansiedad y/o depresión que por norma general bajan la libido; reiteración de períodos de fatiga, insomnio, estrés; experiencias sexuales traumáticas; ansiedad ante la interacción sexual; baja autoestima; etc.

Problemas de pareja, por ejemplo:

– Carencia de intimidad emocional

– Problemas de comunicación sexual: no se transmiten mensajes de seducción, deseo, juegos, etc.

– Carencia de afecto no sexual

– Conflictos constantes e intensos

– Falta de tiempo de calidad en pareja

– Monotonía y/o aburrimiento

Señales que indican que tengo el deseo sexual hipoactivo

deseosexual inhibidoHemos extraído, de un cuestionario de evaluación del deseo sexual inhibido del Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, una serie de comportamientos, que pueden ayudarnos a identificar que mantenemos el deseo sexual hipoactivo:

– Penar muy poco en el sexo

– Tener escaso impulso sexual

– Perder la iniciativa en las relaciones sexuales

– Buscar excusas para evitar el sexo e incluso rechazarlo

– Observar que la frecuencia de las relaciones sexuales ha disminuido en más de un 50%

– Que existan una gran diferencia entre tu deseo de frecuencia sexual y el de tu pareja

– Notar que te cuesta entrar en situación sexual a pesar de que tu pareja se muestre muy cálida y afectiva

– Que lleguen a gustarte las caricias, pero siempre que tengas la seguridad de que no van a terminar en sexo

– Dificultad de concentración en una relación sexual

– Mostrar poca pasión en mis relaciones sexuales, estar como distante

– Sentir la relación sexual como mecánica y sin placer

– Haber dejado de disfrutar con material de contenido erótico

– Ver casi anulada tus fantasías sexuales

– No masturbarte nunca

– Ver que tu impulso hacia el sexo es muy inferior al de tu pareja

– Vivir como una presión las peticiones de sexo por parte de tu pareja

– Pensar o experimentar que tu relación de pareja se está deteriorando por  culpa del sexo

falta de deseo sexual¿Cómo se trabaja la falta de deseo sexual?

En líneas generales, el tratamiento va orientado a la eliminación de las barreras y a una reeducación sobre la sexualidad para eliminar mitos y falsas creencias, al fomento de fantasías sexuales y a ejercicios enfocados a reavivar el interés sexual.

 

Fuente de la imagen: blogspot, kolokonpixabay 

 

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