El proceso de cambio: cómo pasar a la acción


El proceso de cambio. Todos hemos experimentado en alguna ocasión lo complicado que puede resultar instaurar un nuevo hábito, o incluso más difícil, modificar o eliminar una conductaadquirida. ¿Quién de nosotros no se ha propuesto alguna vez, tomarse la vida con más calma, preocuparse menos o discutir sin irritarse tanto?
 
Prochaska y Di Clemente (1982) crearon un modelo para intentar comprender qué, cómo, cuándo y por qué cambian las personas. A partir de sus estudios encontraron que aquellas personas que consiguen una mejora en sus estilos de vida pasan a través de una serie de estadios.
 
Estos estadios representan la dimensión temporal, es decir, cuándo cambiamos. Para alcanzar el éxito en el cambio, resulta fundamental saber en qué etapa nos encontramos en relación a nuestro problema. Estos estadios son los siguientes:
 
– Precontemplación: en este estadio no nos planteamos cambiar nuestra conducta, ya que no somos conscientes de que esa conducta, sean realmente un problema.   
“Supongo que tengo defectos pero no hay nada que realmente necesite cambiar ¿Qué podré hacer para que dejen de molestarme?”
 
– Contemplación: en esta fase somos conscientes de que existe un problema y a pesar de considerar la opción de solucionarlo, no lo hacemos porque todavía no hemos adquirido un compromiso fuerte de cambio.  
“Quizás tengan razón, no estoy seguro de necesitar cambiar”
 
– Preparación: en esta etapa es cuando tomamos la decisión y nos comprometemos a abandonar la conducta. Es cuando se comienzan a evidenciar algunos cambios, aunque estos sean mínimos.
“No puedo seguir así, necesito cambiar”
 
– Acción: en esta etapa cambiamos, ya sea con o sin ayuda. En este estadio se requiere un compromiso importante, así como una cantidad de tiempo y de energía para poder cambiar. Los cambios son más visibles para los demás, por lo que obtendremos mayor reconocimiento y refuerzo social.
“Me estoy esforzando, estoy orgulloso de mí mismo, me gusta esta nueva situación”
 
– Mantenimiento: se trata de intentar consolidar nuestros logros, previniendo una posible recaída. Aquí podemos tener cierto miedo no sólo de recaer, sino también al cambio en sí mismo.
“Sigo trabajando porque quiero que esta situación perdure para siempre”
 
– Recaída: se produce cuando las estrategias de mantenimiento fallan. La recaída se puede producir tanto en el estadio de acción como en el de mantenimiento. Cuando ésta se produce, podemos enfrentarnos a sensaciones de fracaso y desesperanza, así como de culpa y frustración.
“Vuelta a empezar, me siento como al principio”
 
La etapa en que se encuentra cada persona está determinada por el grado de motivación que presenta hacia el cambio de conducta. La motivación no tiene una evolución constante, por lo que el modelo no será lineal, sino que se observarán avances y retrocesos durante todo el proceso.
 
Otro componente del modelo se refiere al proceso de cambio, es decir, cómo cambiamos. Este proceso incluye el conjunto de actividades que realizamos para modificar la conducta que queremos cambiar; y el tercer componente hace referencia a los niveles de cambio, es decir, lo que debe ser cambiado.
 
Este modelo se puede aplicar a un sinfín de situaciones; desde conductas sencillas de la vida cotidiana, a otras que repercuten de forma importante en la salud del individuo.
 
Si buscas resultados distintos no hagas
 siempre lo mismo (Albert Einstein)
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