¿Por qué no tengo deseo sexual?

deseo¿Por qué no tengo deseo sexual?

Vivimos en un mundo altamente exigente y estresante,  esto puede influirnos negativamente en nuestros niveles de deseo sexual, pero, ¿podemos hace algo?

Deseo sexual y excitación van unidos generalmente, de ahí la importancia del deseo.

A pesar de esta importante unión, no queremos decir que no exista excitación sin deseo o incluso deseo sin excitación, pero si queremos recalcar la fuerte relación entre ambos y las importantes consecuencias de que el deseo no se encuentre presente.

Existen muchas circunstancias que median e interfieren en nuestro nivel de deseo, como son:

Elevados niveles de estrés

El estrés y la ansiedad favorecen la falta de deseo sexual. El exceso de responsabilidades, el trabajo, los niños, etc., son factores que provocan este efecto.

Estas actividades son todas necesarias, pero no debemos permitir que definan nuestras vidas, no debemos permitir que disminuyan nuestros niveles de deseo.

La presencia de miedos hacia el sexo

El hecho de quedarme embarazada, no ser capaz de rendir y no cumplir mis expectativas, hacer el ridículo, etc. Estos miedos, que en ocasiones incluso no seremos conscientes de tenerlos, pueden interferir de un modo muy negativo en la intensidad del deseo.

Lo importante en este caso, es ser consciente de qué es lo que nos está limitando, cuál es ese miedo que tanto interfiere en mi deseo.

Una vez hayamos reconocido nuestro miedo podremos enfrentarnos a él. En este punto es muy importante ser perseverante y no permitir que los miedos interfieran en la satisfacción de mi vida sexual.

La presencia de problemas de comunicación en la pareja

Es esta una situación muy frecuente en muchas parejas, que mantiene o incuso agrava este problema.

Es muy importante hablar en la pareja, hablar de todo, de nuestras vidas, de nuestro trabajo y por supuesto de sexo, es importante para ayudar a conocer al otro y lograr más confianza.

Determinadas creencias sobre el sexo

La presencia de diferentes tabús, prejuicios  o creencias, pueden impedirnos disfrutar del sexo.

Pensar que el sexo es algo sucio, avergonzarnos de nuestros genitales, considerar obscenas diferentes posturas, etc., en ocasiones está detrás de esta ausencia de deseo sexual.

Prueba a dejar a un lado esa cantidad de prejuicios que nuestra cultura tan fuertemente ha instaurado en nuestra consciencia y permítete disfrutar del sexo sin presiones.

Diferentes problemas y trastornos sexuales

En ocasiones, esta falta de deseo sexual, ha sido agravada por la presencia de diferentes problemas sexuales tales como impotencia, vaginismo, dificultades en el control de la eyaculación, traumas, etc.

En estos casos es muy importante acudir a un especialista, a un médico o a un psicólogo.

No tengas miedo en contarle a un psicólogo tus problemas sexuales, pues él será quien te indicará cómo poder solucionarlo. Es muy importante que te des esa oportunidad de disfrutar y recuperar tu deseo.

Otras posibles causas

Existen otras muchas posibles causas que pueden disminuir los niveles de deseo sexual, como por ejemplo durante la menstruación, la menopausia, al tomar algún tipo de medicación que específicamente indique que reduce el deseo sexual, etc.

En todas estas situaciones, el hecho de conocerlas y por lo tanto esperarlo puede hacer que afrontemos esta dificultad de un modo más sosegado, adaptándonos y aprendiendo a manejar estas circunstancias tratando que nos limiten lo menos posible.

 

Fuente imagen: http://orig03.deviantart.net/4cc7/f/2015/124/5/4/tumblr_mkhl3ciull1r8825ko1_500_large_by_jacqueline__14-d8s75ik.gif

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *