Tiempo: decide tú cómo emplearlo

Tiempo: decide tú cómo emplearlo.

Decirnos a nosotros mismos que el tiempo puede administrarse es un mito. Resulta imposible realmente organizar el tiempo. El tiempo es el que es, desde las 00:00 hasta las 23:59.

El tiempo tampoco puede ahorrarse, almacenarse o multiplicarse. El tiempo pasa independientemente de los esfuerzos que realicemos por controlarlo.

Cada día, cuando nos levantamos, tenemos 24 horas hasta finalizar el día y somos nosotros mismos quienes nos organizamos y decidimos como administrarnos. Quizás la clave radica en ¿cómo usar ese tiempo?

Esta decisión es muy importante, ¿decidimos emplearlas sabiamente o las malgastamos?

Normalmente se aconseja que, cada semana, realicemos una lista con las cosas que tenemos que hacer: comprar comida, ir al banco, llevar la chaqueta al tinte, recoger a los niños, etc. Al finalizar la semana, siempre hay cosas que no hemos hecho y quedan pendientes para la semana próxima.

Por otro lado tenemos la lista de propósitos, también aconsejada con frecuencia. Un folio enorme con un montón de cosas que pretendemos empezar y alcanzar, pero que nunca ponemos en práctica, y que, pasado un tiempo, se acumulan.

Pero el consejo que hoy os queremos trasladar tiene un matiz diferente.

A algunos de nosotros puede desmotivarnos tener una lista de cosas por hacer o de propósitos por empezar, y tras años de experiencia, vemos que eso de las listas de cosas por… no termina de funcionarnos.

Pues bien! Os proponemos que en lugar de realizar una lista con cosas que se tienen que hacer, se realice una lista orientada a los resultados que queremos conseguir, es decir, en lugar de poner “ir al banco” poner “actualizar mi cartilla”, ya que el resultado que se busca al ir al banco es tener actualizada la cartilla.

Del mismo modo, para la lista de propósitos, indicamos realizar una lista con las metas a corto-medio plazo. Sustituir “realizar una hora de ejercicio diaria” por “estar en forma”, ya que una de las cosas que pretendemos con el ejercicio es mantener un estilo de vida más saludable.

En definitiva, se trata de organizar nuestro tiempo pensando en los resultados y no en las tareas o propósitos. Piensa cada día que te levantes, que el tiempo no se almacena ni se ahorra, pasa, se usa o se malgasta. Decídete a emplear el tuyo!

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *