
Al hablar de personas asertivas, conviene tener claro que nadie lo es totalmente.
Se trata de una habilidad que podemos adoptar de forma más o menos habitual, que podemos poseer en mayor o menor grado y utilizarla con mayor o menor frecuencia.
Va a depender de diversos factores como el estado de ánimo, la situación, las circunstancias, la persona con quién nos relacionamos, experiencias previas, etc.
Podemos describir a la persona asertiva a partir de una serie de pensamientos, emociones y conductas típicas:
– Se conoce a sí misma
– Suele ser consciente de lo que siente y de lo que desea en cada momento
– Se acepta incondicionalmente, conservando siempre su propio respeto y dignidad, gane o pierda
– Sabe comprender y manejar adecuadamente sus sentimientos y los de los demás
– No suele experimentar ansiedad en sus relaciones con los demás, siendo capaz de afrontar los conflictos, los fracasos y los éxitos.
– No exige las cosas que quiere ni se autoengaña pensando que no le importan
– Acepta sus limitaciones
– Lucha con todas sus fuerzas por realizar sus posibilidades
– Se mantiene fiel a si misma ante cualquier circunstancia
– Se siente responsable de su vida y de sus emociones
– Da una imagen de persona congruente
– Expresa lo que siente, quiere, piensa y desea
– Defiende sus derechos respetando al mismo tiempo los de los demás
– La comunicación es abierta, directa, franca y adecuada
– Elige a las persona que le rodean, determinando quiénes son sus amigos y quiénes no
La asertividad es un importante componente de lo que entendemos por salud mental, pues los individuos poco asertivos experimentan sentimientos de aislamiento, baja autoestima, síntomas depresivos, temor y ansiedad en las situaciones interpersonales. También suelen sentirse rechazados o utilizados por los demás y, a menudo, tienen problemas psicosomáticos, como dolores de cabeza o alteraciones digestivas.
Ser capaces de expresar nuestros deseos y opiniones, defender nuestros derechos y tomar las riendas de nuestra propia vida son cuestiones muy deseables para cualquiera. Para ello, lo ideal sería practicar esta habilidad hasta manejarla al 100%.
Fuente: Elia Roca. Fuente imagen: upload.wikimedia.org
Si este tema te afecta y quieres trabajarlo con un profesional, puedes pedir cita para talleres psicoeducativos en nuestra consulta de Huelva o por videollamada.


